La ciudad del Inca
Durante la época incaica en un centro administrativo, militar y religioso de singular importancia. El 16 de noviembre de 1532 fue escenario de un episodio trascendental de la historia, cuando un grupo de españoles, al mando de Francisco Pizarro, apreso al Inca Atahualpa, que para pagar su libertad llenó la Sala del Rescate una vez de oro y dos veces de plata hasta donde alcaba su mano. Actualmente, una marca en el muro de piedra señala hasta dónde se llenó el recinto.
La ciudad refleja la la arquitectura colonial, la Catedral, las iglesias de San Francisco, Belén y la Recoleta; y en sus casas de dos pisos y techo a dos aguas. Al este de la ciudad, se encuentra los Baños del Inca , donde también se encuentran las Ventanillas de Otuzco, conjunto de nichos de los antiguos habitantes del lugar. Muy cerca, en San Pablo se hallan dos grandes complejos arqueológicos: Cumbemayo, vestigio de altares ceremoniales y acueductos incas, y Kuntur Wasi, complejo ceremonial de varias plazas y plataformas sostenidas por muros de piedra de gran tamaño.
Al norte de la ciudad se encuentra Granja Porcón, donde el viajero tiene la oportunidad de tomar parte de las actividades que se desarrollan en la ganadería. es un espectáculo las vacas que acuden para ser ordeñadas cuando las llaman por su nombre.
El Carnaval de Cajamarca es uno de los más famosos de Perú. En él se muestra su gente amable y divertida, participan barrios e instituciones hasta el entierro del "Ño Carnavalón". La celebración dura aproximadamente un mes, pero los días centrales se reducen a ocho, en los que nadie se salva de un chapuzón.
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