La Cultura Chavín
Entre los altos pastos y los terrenos de cultivo que conforman el territorio del distrito de Ancash, casi siempre aparece alguna pequeña iglesia, alguna comunidad de techos rojizos y olor a pan tibio: son las maravillas cotidianas del ande peruano. Allí se impone, como una huella milenaria, el Callejón de Huaylas. Este amplio valle, de aproximadamente 200 km de longitud, está atravesado por el río Santa y está bordeado por el más pintoresco grupo de ciudades y pueblos: Recuay, Huaraz, Carhuaz, Yungay y Caraz son las más importantes. En todas ellas el viajero encontrará comunidades y poblados cercanos en los que el tiempo parece haberse detenido. Encerrado entre dos obras monumentales de la naturaleza (la Cordillera Negra y la Cordillera Blanca), el Callejón de Huaylas, albergó alguna vez a la milenaria cultura precolombina de Chavín, cuyos restos aún se pueden observar a escasas horas de Huaraz, la ciudad capital.
Ancash, sin embargo, es un extenso zona que comprende no sólo la zona montañosa de la sierra sino que se extiende hasta la costa, en donde podemos encontrar ciudades como Chimbote - puerto pesquero e industrial - o Casma - apacible ciudad bañada por las aguas del Pacífico -. Es quizás esa misma diversidad geográfica y climática la que ha hecho de Ancash -y en especial del Callejón de Huaylas- uno de los focos turísticos más importantes de Perú.
En el Parque Nacional del Huascarán, llamado así por su imponente monte nevado (6.768 msnm, el más alto de Perú), se practican casi todos los deportes de aventura existentes, desde bajar en canoa por el río Santa hasta escalar el nevado de Pastoruri. La semana del andinismo es una de las celebraciones más importantes de la región. Son famosas también la laguna de Llanganuco y el templo de piedra de Sechín. Motivos de sobra para realizar algunas de las excursiones más hermosas y desafiantes de Perú.
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