Isla de Robinson Crusoe
Este grupo diminuto de islas, ubicadas a casi 640 kilómetros de la costa chilena, incluye la isla desierta más famosa de la literatura. En la Isla de Juan Fernández (Robinson Crusoe) encalló el marinero escocés Alexander Selkirk, quien permaneció allí por más de cuatro años. Sus reminiscencias dieron origen a la famosa novela de Daniel Defoe y alimentan el eterno sueño de la "isla idílica".
Con alturas contrastantes, desde el nivel del Pacífico hasta las cumbres que exceden los 1.500 metros, las islas del archipiélago de Juan Fernández son hogar de uno de los ecosistemas más endémicos del mundo. Más del 60% de las especies de plantas nativas de la isla no se encuentran en ninguna otra parte de la Tierra y su notable fauna endémica incluye seis especies y subespecies de pájaros y la lobo de mar de dos pelos de Juan Fernández, casi extinguida a comienzos del siglo IX. En la actualidad, el archipiélago está protegido como Parque Nacional y fue declarado Reserva Mundial de la Biosfera por UNESCO, categorías que aseguran la conservación de su biodiversidad.
La Isla Robinson Crusoe es la única del archipiélago que tiene una población permanente, concentrada en la ciudad de San Juan Bautista y sus alrededores. La economía local se basa en la pesca de langosta.
El turismo en las islas es distendido. Existen algunas pensiones confortables y restaurantes en San Juan Bautista. Para los viajeros activos, hay buenas opciones de caminatas, pesca, observación de pájaros y buceo.
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