Una ciudad en la rocas
Petra tiene una superficie de 100 Km2, con más de 800 monumentos. La parte antigua llamada ciudada rosa, tan vieja como el tiempo. Oculta entre las montañas, aparece Petra tras una garganta de 5 km que atraviesa el macizo montañoso, estrecho paso de pocos metros de ancho, de pronto, la garganta termina y la luz del sol ilumina el valle donde se encuentran los templos y las tumbas de la antigua Petra.
Los amaneceres y atardeceres tienen unos colores espectaculares. Ciudad llena de monumentos, frontones greco-romanos, fachadas nabateas, restos griegos y paleocristianos. El Khazneh, el monumento más famoso de Petra, es una colosal tumba que tiene una estatua de Isis que se data del siglo I a.C.
Al sur de la ciudad se encuentran el teatro, el Cardo Maximus y el Qasr El Bint, importante divinidad nabatea. El templo de El Ed Deir, cuya enorme fachada está excavada en la roca y custodiaba los secretos de la religión de los nabateos. Aquí adoraban y rendían sacrificios a Al Uzza, diosa de las aguas y la fertilidad,y a Uzzara, el Dios supremo. Junto al templo se encuentra un bajorrelieve que escenifica antiguos ritos.
Las tumbas más espectaculares surgen en la pared que se eleva hacia el oeste, en El Khubtha. La tumba de la Urna se caracteriza por sus altas columnas, cuenta con varios pisos y ostenta la mayor fachada de Petra. Otra fachada espectacular es la de la tumba de Sextus Florentinus, gobernador de la provincia romana de Arabia en el año 130 d.C. En los alrededores de la ciudad de los nabateos se hallan infinidad de centros arqueológicos, toda una muestra de las distintas culturas que pasaron por esta zona.
Al sur, Jebel Harun, donde fue sepultado Arón, hermano de Moisés.