La Capital
En el centro del país se halla Amman, la histórica Rabbath-Ammon, llamada Philadelphia por griegos y romanos. Nombrada capital por el Rey Abdullah tras la I Guerra Mundial y conocida por la fama del Rey Hussein. Hoy exponente de la moderna Jordania, segura y hospitalaria.
La antigua ciudadela llena historia, columnas de un templo romano, una iglesia bizantina, esculturas en el Palacio de Omayad. En la colina, un teatro romano hoy en servicio para acontecimientos culturales. Y un Museo Arqueológico con fascinantes exposiciones. Pasear en tren permite saborear los tiempos de Lawrence de Arabia. Ir de compras a los Suqs para buscar tesoros, souvenirs. Entrar a un café a jugar Backgammon. O saborear la cocina jordana que ofrece delicados platos y exquisita repostería.
De Amman parten interesantes excursiones al Mar Muerto y camino a Petra permite visitar Madaba, Monte Nebo, el castillo de Kerak y el desierto de Wadi Rum.
|